
Asia reafirma su papel como eje del dinamismo global al proyectar un crecimiento económico del 4,5 % en 2026, proyecta un informe divulgado por el Foro de Boao, FBA.
De acuerdo con el documento titulado Informe anual 2026 sobre las perspectivas económicas de Asia y el progreso de la integración, la contribución del continente al Producto Interno Bruto mundial continuará en ascenso.
En concreto, se prevé que su participación pase del 49,2 % en 2025 al 49,7 % en 2026, consolidando su peso en la economía global. Este incremento evidencia una tendencia estructural de crecimiento sostenido.
En este contexto, mientras las economías tradicionales de Europa y Estados Unidos enfrentan ritmos de crecimiento más moderados, con proyecciones cercanas al 1,3% y 2,4% respectivamente para 2026, Asia, impulsada por China, se perfila con una expansión en torno al 4,5%, capitalizando su capacidad industrial, su avance en innovación y su articulación regional para ampliar su influencia.
Este contraste refleja un reequilibrio progresivo del poder económico mundial, donde Asia, con China a la cabeza, redefine las reglas del desarrollo y la competitividad internacional.
Asia potencia sus vinculos comerciales
El reporte de FBA también subraya el fortalecimiento de los vínculos comerciales dentro de la región asiática. En ese sentido, la dependencia del comercio intrarregional aumentó del 56,3 % en 2023 al 57,2 % en 2024, reflejando una mayor interconexión entre las economías asiáticas.
“China y la ASEAN continúan siendo los pilares gemelos de la estabilidad en la región”, señala el informe, al resaltar el papel clave de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, ASEAN, junto a China en el sostenimiento del crecimiento regional.
Asimismo, el documento indica que las economías de Asia-Pacífico están evolucionando hacia un modelo de integración compartida. En paralelo, la región se mantiene como el principal destino de inversión extranjera directa, destacando nuevamente China y la ASEAN.




