
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, advirtió que los ataques de Ucrania contra la infraestructura energética rusa están contribuyendo a una crisis energética y al encarecimiento de los combustibles en los mercados internacionales.
“Actualmente estamos experimentando una crisis energética debido al conflicto en Ucrania, ya que Ucrania decidió atacar las instalaciones y refinerías energéticas rusas”, declaró Bessent a medios estadounidenses.
Según el funcionario, estas acciones están “ejerciendo presión” sobre los precios del combustible en todo el mundo, una situación que termina teniendo consecuencias más allá del campo de batalla y afecta directamente a consumidores y economías.
Washington se disparó en el pie
Las declaraciones de Bessent ponen de relieve una contradicción para Estados Unidos: Washington ha destinado miles de millones de dólares al financiamiento y suministro de armamento para Ucrania, mientras ahora reconoce públicamente que determinadas acciones militares de Kiev tienen repercusiones negativas sobre el mercado energético internacional.
El respaldo estadounidense ha convertido a Ucrania en uno de los principales receptores de asistencia militar de Washington, con sistemas de defensa aérea, municiones, misiles, vehículos y otros equipos destinados a fortalecer sus capacidades frente a Rusia.
Sin embargo, los ataques contra refinerías, depósitos y otras instalaciones energéticas rusas han elevado el riesgo de interrupciones en el suministro y de una mayor volatilidad de los precios, según las propias declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense.
- Te puede interesar: Putin marca límites a Ucrania: Paz sí, amenazas no
Ante las acciones ucranianas contra su infraestructura, el presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó a las Fuerzas Armadas rusas intensificar los ataques contra objetivos vinculados con la infraestructura energética y militar de Ucrania.




