
Las lluvias e inundaciones registradas en Tailandia han dejado al menos 31 personas fallecidas y graves afectaciones en cerca de medio centenar de provincias, según reportes del Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres del Ministerio del Interior.
Del total de víctimas, 12 corresponden a Bangkok y su área metropolitana, mientras que los otros 19 fallecimientos se registraron en seis provincias de las regiones centro y este del país.
Desde el inicio de las precipitaciones, el pasado 16 de septiembre, el temporal ha afectado a más de 4,1 millones de personas y ha anegado más de 1,17 millones de hogares en 154 distritos.
Aunque el agua comenzó a retirarse de las principales vías de Bangkok, persisten complicaciones en distintos sectores de la capital y en otras 26 provincias.
Durante el período más crítico, Bangkok recibió 300 milímetros de lluvia en apenas 48 horas, unos 30 millones de metros cúbicos de agua, volumen equivalente al acumulado promedio de todo septiembre. Las autoridades municipales mantienen labores intensivas de drenaje en las zonas orientales de la capital, ante los pronósticos de nuevas lluvias intensas hacia el final de esta semana.

Frente a la magnitud de la emergencia, el Gobierno de Tailandia aprobó fondos por 122 millones de dólares, equivalentes a unos 4.100 millones de baht, destinados a la atención de los damnificados.
El portavoz gubernamental, Ekkapob Pianpises, explicó que los recursos serán administrados por el Ministerio del Interior para compensar económicamente a las personas afectadas por las inundaciones en todo el país.
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La vulnerabilidad de Bangkok está relacionada con su ubicación en el delta del río Chao Phraya, a solo 1,5 metros sobre el nivel del mar, además del hundimiento progresivo de la ciudad provocado por la histórica sobreexplotación de sus acuíferos subterráneos.
La emergencia también revive el recuerdo de las devastadoras inundaciones de 2011, que dejaron más de 800 muertos y alrededor de 13 millones de damnificados en Tailandia.




