Imágenes satelitales comparan una zona despejada de Gaza en octubre de 2023 con la misma área superpoblada en 2026, debido al confinamiento forzado de palestinos
Imágenes satelitales comparan una zona despejada de Gaza en octubre de 2023 con la misma área superpoblada en 2026, debido al confinamiento forzado de palestinos

Israel restringe el acceso al 65 % de la Franja de Gaza, relegando a 2,1 millones de palestinos a apenas el 35 % del territorio, según una investigación de Al Jazeera, basada en datos de Naciones Unidas.

La reducción del espacio comenzó con la llamada Línea Amarilla, establecida en el plan de 20 puntos del presidente estadounidense Donald Trump, que dejó inicialmente el 53 % de Gaza bajo control israelí y el 47 % para la población palestina.

Sin embargo, las tropas israelíes han desplazado progresivamente los bloques de hormigón que delimitan esa frontera militar.

El domingo 11 de octubre, avanzaron decenas de metros hacia el oeste en el barrio de Shujayea, en la ciudad de Gaza, provocando nuevos desplazamientos de familias y extendiendo su presencia territorial.

Más de dos millones de palestinos confinados en un territorio reducido

De acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), las restricciones alcanzan actualmente cerca de 237 de los 365 kilómetros cuadrados de Gaza.

Esto obliga a la población a concentrarse en aproximadamente 128 kilómetros cuadrados, donde la densidad supera los 16.000 habitantes por kilómetro cuadrado, casi el triple de la registrada antes de la agresión.

Desplazamiento forzado agrava la crisis humanitaria

La situación se profundiza después de que más del 90 % de los habitantes de Gaza fueran desplazados en octubre de 2023.

El Centro de Satélites de Naciones Unidas (UNOSAT) estima que el 82 % de las estructuras están dañadas o destruidas, mientras la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que apenas el 3 % de las tierras agrícolas permanece intacto y accesible.

Asimismo, más de 950.000 personas viven en campamentos expuestos a inundaciones, principalmente en tiendas de campaña y refugios improvisados.

La Línea Amarilla se convierte en una zona de peligro

Las restricciones también representan una amenaza directa para la vida de los civiles. Naciones Unidas documentó ataques mortales contra palestinos que se encontraban cerca de la Línea Amarilla, mientras el Ministerio de Salud de Gaza informó que cerca de 1.500 personas habían sido asesinadas desde el anuncio del alto el fuego.

La investigación de Al Jazeera advierte que la expansión de las posiciones israelíes continúa reduciendo las posibilidades de retorno de las familias desplazadas, en un territorio donde el acceso a viviendas, hospitales, alimentos y servicios básicos es cada vez más limitado.