Vladímir Putin junto a una representación del medicamento Elefuza de Rusia.
Vladímir Putin, presidente de Rusia y presentación de Elefuza@

Rusia dio un nuevo paso en su lucha contra el cáncer. El Ministerio de Salud del país registró Elefuza® (fusuloparib), un medicamento dirigido contra determinados tumores de ovario y cáncer de mama metastásico HER2 negativo.

La autorización también incluye el cáncer de trompas de Falopio y el cáncer peritoneal primario. Petrovax Pharm, que desarrolló el fármaco junto con socios chinos, será responsable de su fabricación y suministro en territorio ruso.

“El registro en Rusia de fármacos oncológicos innovadores y de acción dirigida prolonga y mejora significativamente la vida de los pacientes en edad activa”, subrayó Mikhail Tsyferov, presidente de Petrovax Pharm. 

La llegada de Elefuza se suma a los esfuerzos que Rusia viene realizando para ampliar sus opciones frente al cáncer, con investigaciones que abarcan desde vacunas terapéuticas e inmunoterapia hasta tratamientos personalizados y nuevas tecnologías dirigidas contra las células tumorales.

En este marco, Moscú registró a comienzos de este año dos vacunas contra el cáncer colorrectal. Una de ellas es una oncovacuna peptídica destinada al cáncer de colon. Ambas quedaron habilitadas para su uso clínico y, según informó la Agencia Federal Médico-Biológica (FMBA), ya se habían recibido unas 400 solicitudes de pacientes.

A estos avances se suma una investigación conjunta de Rusia y China contra una de las formas más resistentes de cáncer de pulmón. Científicos de ambos países desarrollaron un método experimental que combina la hadronterapia con inhibidores de PCSK9 y que, en pruebas iniciales, mostró una mayor eficacia para destruir células tumorales.

Por ello, este registro no es el primer avance ruso en oncología, sino una nueva pieza dentro de una estrategia científica que busca incorporar terapias basadas en las características específicas de cada enfermedad.

La dimensión mundial del cáncer

La importancia de esta decisión se entiende al mirar las cifras mundiales. Según las estimaciones de GLOBOCAN 2024, el cáncer de mama femenino provocó alrededor de 693.000 muertes en el mundo durante ese año, lo que representó el 7,1 % de todas las muertes por cáncer.

El cáncer de ovario, mientras tanto, ocasionó aproximadamente 204.000 fallecimientos. Son dos enfermedades que continúan cobrando cientos de miles de vidas y que requieren nuevas alternativas, especialmente cuando los tumores reaparecen o desarrollan resistencia a los tratamientos disponibles.

El problema forma parte de una crisis mucho mayor: 20,6 millones de personas fueron diagnosticadas con cáncer y 9,8 millones murieron por esta enfermedad en 2024, de acuerdo con las estimaciones de IARC y la Sociedad Americana contra el Cáncer.

Para 2050, los nuevos casos podrían alcanzar los 34,4 millones al año. Frente a este escenario, Rusia busca fortalecer su capacidad para desarrollar, registrar y producir medicamentos oncológicos, y Elefuza representa un nuevo paso en ese camino.